Tengo el corazón acelerado, la respiración es de pecho como si hubiese corrido un par de cuadras, siento el aire que sale de mi boca ácido y caliente, mis fosas nasales se abren y se cierran rápidamente. En la mente solo tengo mañana. Solo tengo el número 30 en la cabeza como que fuese el fin de todo. Es como que se me acabara todo mañana. Es como que no voy a volver a reír. Es como que voy a quedar aprisionada sin poder salir. Tengo miedo, mucho miedo. Cada individuo podrá velar solo por sí mismo, sus hijos y quizás por su pareja. Los padres quedaran atrás. Yo soy madre. Los míos están afuera. Tengo miedo. Un dia sin sol, sin esperanza 29 de julio 2017 en Venezuela.